miércoles, 6 de abril de 2016

PAN CON MIEL



Buenas noches, amigos de este blog que últimamente parece un tablón de anuncios, sin movimientos y sin vida más allá de la información que en su día se pinchó en él. Al menos hoy quiero pasar un rato en vuestra compañía, que tanto echo de menos. No se puede hacer todo lo que queremos en la vida; no se puede atender, como es mi caso, a tantas cosas que me ocupan las 24 hrs del día. ¡Necesito días de 36 horas! Si me encontrase una lámpara, de esas maravillosas, de las que son más bien achatadas y con un largo cuello, de las que por su extremo podría llegar a salir un humo denso y blanco y…lo que sea, genio o no, pero que me permitiese pedir un deseo…y que se cumpla, claro; no como en los chistes en los que era mejor no pedir nada porque la fantasía concedida te ocasionaba más trastornos…y al que lo escuchaba le hacía morirse de risa. No, de esos genios, no; de los serios, sí, de los que si pides algo te lo van a conceder. De esos que saben apreciar el haber sabido frotar la lámpara con decisión y, a la vez, suavidad y, sobre todo, confianza. Bueno, pues si tuviese esa suerte ¿sabéis qué pediría? Pues creo que ya os he dado la pista: que se cambiasen mis días de extensión horaria. Suplicaría por más horas al día para disfrutar de todo lo que me hace feliz más allá de mi trabajo que, aunque me gusta, no es más que trabajo. ¿Os imagináis con días de 36 horas mientras vuestros conocidos y amigos tienen sólo 24 horas? Mira por dónde…que se me está ocurriendo un argumento para un nuevo cuento…
Qué apropiada esta introducción para nuestro blog: “Cuentos y sueños (o ilusiones, que también se podría traducir así)”. Y qué apropiada para la entrada que hoy os traigo, de mi cuento “Pan con miel”. Cuento que os presenté allá por el 2012; concretamente el 1 de abril. ¡Qué lejano queda ya! Es una historia sensible repleta de ilusiones y de fantasía. Un cuento en el que, Irma, la pequeña protagonista de esta historia, se aferra a una leyenda que llegó a sus oídos y que desea con todas sus fuerzas que, lo que en ella se ha transmitido a lo largo de los tiempos, pueda llegar a cumplirse y, así, poder ayudar a su familia. ¿Qué debía hacer? Pues, simplemente, colocar, en el exterior de su ventana, por las noches, unas bolitas de pan con miel para… Eso no os lo puedo desvelar y lo dejo para cuando el cuento esté editado, si la suerte se fija en nosotros (mirad, eso también lo pediría al que saliese de mi lámpara maravillosa, por cierto): en Jezabel y en mí. Jezabel Reigada (todos los derechos reservados), “mi” magnífica ilustradora asturiana, que ya la conocéis por las entradas anteriores del 4 de julio de 2014 y el 28 de febrero de este año 2015, y cuyas páginas son:
http://www.domestika.org/es/jezabel_reigada/portfolio https://www.facebook.com/JZBLRG. Ella es la artista que da vida a Irma y todo lo que la rodea. Jezabel nos mete con su maestría en la fantasía de nuestra historia. Nos hace vivir de cerca la mirada de ensueño, cargada de esperanza, de ilusión desmedida, al ver como la urraca cogía sus bolitas de pan con miel. Este momento es el que os traigo hoy aquí para que lo disfrutéis.
¡Feliz noche a todos! Recibid mi más cálido abrazo con el deseo de poder estar con vosotros de nuevo aquí, en nuestro rincón.
José Ramón.

“Pan con miel” es una historia que irradia sensibilidad, inocencia y, sobre todo, fantasía. En ella se pone de manifiesto el tesón de una pequeña como Irma, y el amor que siente por su familia, cargada de problemas y dificultades para salir adelante.

Cuenta la Leyenda, que en las montañas mora un hombre de edad desconocida y del que se sabe únicamente que............... Cuenta también la Leyenda que una urraca recogerá al amanecer todas y cada una de las bolitas de pan con miel que hayamos depositado, la noche anterior, en el exterior de las ventanas de casa, con la esperanza de que......................
Irma, la protagonista de esta historia, conocía esta Leyenda pero nunca pensó hasta qué punto podría ser cierta.
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Un buen día, recordó la Leyenda del hombre de las montañas y se dijo que seguro que, si colocaba las bolitas de pan con miel en la ventana, la urraca las llevaría y las depositaría en la vasija...
Dicho y hecho. Se puso manos a la obra con cierta desconfianza, pues no creía demasiado que, a su vieja casa perdida, viniese ningún pájaro, por muy urraca que fuese, a recoger ninguna bolita, por muy dulce que supiese. Se prometió que por ella no iba a quedar y que lo intentaría con todas sus fuerzas.




Cogió un poco de pan duro; lo mojó e hizo unas tres bolitas, que no fueron todo lo grandes que hubiese querido, ya que sus manos no lo eran tampoco. Bueno, tendré que hacer más...
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Se le cerraban los ojitos en la espera. 

De pronto, cuando el día empezaba a clarear...


4 comentarios:

REGM dijo...

Buenos dias...
Gracias por esta nueva entrada, la historia preciosa, la niña muy bonita y super decicida, las ilustraciones preciosas.
La solución no es que los dias tengan 36 horas, porque las ocupariamos igual... y seguirían faltando, seguro.
Quizás con organización..., porque como dice la pequeña Irma: "...que por uno no vaya a quedar y que hay que intentarlos con todas las fuerzas".
Hasta pronto.

José Ramón de Cea dijo...

Gracias, REGM, por tu comentario. Jezabel ha interpretado de manera muy fiel lo que quise transmitir con mis letras y eso hace que el cuento ilustrado esté lleno de sensibilidad e ilusiones. La historia tiene magia y con las ilustraciones gana en belleza un montón.
En cuanto a mi introducción y mis deseos de que una ilusión parecida me ocurriese a mí...¡ójala!...decirte que seguramente las ocuparíamos todas...y entonces pediría 48 horas...hasta que se acabase todo con lo que deseo ocupar mi tiempo...jajajaja...es una ilusión a la que me apunto sin condiciones y ya veré si al final ocupo todas mis horas. Lo que no me queda claro es a lo que te refieres con el párrafo "quizás con organización...": Te aseguro que más organizado que soy hay poca gente...no sé a qué tipo de organización te refieres que pueda influir en esas 36 horas que pido :-) Un abrazo y gracias de nuevo por tu comentario lleno de realismo...que hace que, mi "nube" con la lámpara, se difumine...con las ilusiones que me había hecho...como Irma.

Beatriz Fdez Iglesias dijo...

La casualidad ha sido la que ha querido que encontrara este blog. Supongo que me llamó la atención el título "Pan con miel", me recordó las meriendas de la niñez y me trajo a la memoria un montón de sensaciones. Me gusta como escribes. Te seguiré.

José Ramón de Cea dijo...

Muchas gracias, Beatriz. Me alegro que te encuentres a gusto con lo que lees en este espacio nuestro -tuyo ya lo es también. Aquí encontrarás la puerta para acceder al camino por el que puedes andar, sin prisa, y meterte en el mundo de nuestras ilusiones, de tus ilusiones, a través de mis cuentos y lo que os traigo pensando en todos vosotros. Supone para mí un aliciente la llegada de nuevos amigos y, sobre todo, que quieran compartir con nosotros, con todos, sus pensamientos, las experiencias que les evocan mis cuentos, sus emociones, sueños e ilusiones. ¡Bienvenida, Beatriz! Gracias por seguirme en google+ y gracias por tu comentario que añade un plus a mi cuento "Pan con Miel" Precioso cuento y, como he dicho en alguna ocasión, uno de mis favoritos y que deseo un montón, por ello, que pueda encontrar una editorial adecuada para que pueda ser publicado...no vale cualquiera.
Aprovecho esta contestación para informaros a todos que, sin confirmar del todo el horario definitivo, estaré firmando mi cuento "La nota que faltaba", protagonista de la entrada anterior en este blog, en la Feria del Libro de Madrid (¡todo un honor para mí debutar precisamente en esta Feria, por su importancia y por ser la mi ciudad natal!), en horario de, de momento, 1930hrs a 2100hrs del día 4 de junio (el día es confirmado, así como este horario. Lo que falta por confirmar es si se amplia hasta las 1800hrs). En cuanto sepa el número de la caseta y el horario definitivo os lo haré saber en este blog. Me encantará conoceros personalmente a los que podáis acercaros, independientemente de que compréis el álbum ilustrado me gustará conocer, de vuestra voz, lo que os parece nuestro blog. Hasta entonces, un abrazo a todos y especialmente a nuestra nueva amiga, Beatriz.